20° Proceso RCE: breve análisis comparativo del estado de conservación de la flora
Jorge Barreda Tapia
Biólogo y extensionista forestal
El reciente proceso de clasificación oficial de especies revela que la flora nativa de Chile suma más amenazas que alivios. 23 plantas nuevas ingresaron a la nómina y 11 que ya figuraban escalaron en gravedad. Todas en la misma dirección: ninguna mejoró.
Análisis basado en · Nómina Oficial RMMA Chile · P19 (jun. 2025) vs. P20 (mar. 2026)
Cada año, el Ministerio del Medio Ambiente actualiza la Nómina de Especies según su Estado de Conservación: un listado que funciona como una radiografía de nuestra biodiversidad, revisada especie por especie. De lo que ahí se resuelve depende, en buena medida, qué se protege con prioridad, qué se evalúa con más cuidado y qué queda fuera del radar. Por eso, cada vez que aparece una nueva versión, es un buen momento para analizar con calma el estado de la biodiversidad de nuestro país.
El balance no es favorable
Comparando la distribución de especies de flora por categoría entre el 19° y el 20° proceso: la categoría En Peligro Crítico sube de 98 a 116 especies, mientras que En Peligro se mantiene prácticamente estable (230 → 227) y Vulnerable incluso aumenta levemente (171 → 175). En conjunto, de las 699 plantas actualmente evaluadas, el 74% (518 especies) se encuentra en alguna categoría de amenaza (CR, EN o VU). La imagen, en resumen, empeoró.
Además, se ingresó un total de 23 nuevas especies de plantas al catastro: 7 entran directamente en la categoría más severa, En Peligro Crítico (CR); otras 6 en En Peligro (EN); y otras 5 como Vulnerables (VU). Solo 5 llegan en categorías de menor urgencia.
Más preocupante aún: entre las especies ya presentes en la nómina anterior (P19), 11 plantas cambiaron de categoría. Todas empeoraron. Ninguna especie fue reclasificada hacia una categoría menos grave en este proceso. La aparente baja en EN (230 → 227) no refleja mejoras individuales: es el saldo neto de especies que escalaron de EN a CR, parcialmente compensado por nuevas entradas directas en EN.
Juan Fernández, el epicentro del problema
El archipiélago de Juan Fernández concentra la historia más dramática de este proceso. La gran mayoría de las 11 plantas que cambiaron de categoría son endémicas de estas islas. Entre ellas, géneros emblemáticos como Dendroseris (con 4 especies afectadas), Fagara y Sophora (2 especies cada uno), y representantes únicos como la chonta (Juania australis), la única palma nativa del archipiélago, la luma de Masafuera (Myrceugenia schulzei) y la luma de Masatierra (Nothomyrcia fernandeziana), esta última con cambio de nombre científico incluido respecto al proceso anterior.
La categoría CR como tendencia, no como excepción
Uno de los datos más relevantes que emerge de la comparación entre ambos procesos es el crecimiento de la categoría En Peligro Crítico en flora: de 98 a 116 especies, un aumento de 18 plantas en un solo ciclo de evaluación. Si bien parte de ese incremento corresponde a ingresos nuevos, una porción significativa refleja el empeoramiento de especies ya monitoreadas. Estamos ante una aparente tendencia al aumento sostenido de esta categoría.
Del listado al territorio
El patrón que muestra el 20° Proceso RCE es claro: más especies, más amenazadas, y ninguna mejora registrada. La nómina oficial es una herramienta valiosa, pero su valor real se juega después de la publicación: en cada plan de manejo que se aprueba, en cada evaluación de impacto ambiental que pondera estas especies, en cada decisión que se toma sobre el terreno. El listado ya hizo su parte. Ahora le toca a quienes gestionan el territorio.

